PAN Y CIRCO



Panem et circenses («pan y circo» para el pueblo). La frase nos remonta a los primeros siglos de la humanidad, cuando el pueblo romano, embriagado de comida y entretenimiento, olvidaba su derecho a involucrarse en política. El poeta Juvenal escribe en sus Sátiras cómo los políticos romanos en su afán de acercarse al poder, regalaban trigo en muestra de un populismo que, aún en nuestros días, no nos resulta ajeno. Despojando a los ciudadanos de su conciencia crítica, aturdiéndolos con juegos circenses y regalándoles comida barata en busca del apoyo que los lleve a los más altos círculos de poder: «este pueblo ha perdido su interés por la política, y si antes concedía mandos, haces, legiones, en fin, todo, ahora deja hacer y sólo desea con avidez dos cosas: pan y juegos de circo».


En un contexto donde el entretenimiento ha sido limitado y el virus derrota a nuestros familiares y conocidos; las vacunas se posicionan en la prioridad número uno para todos los países del mundo. A pesar de ello, la demanda de vacunas a nivel mundial ha provocado que en los países más pobres se venga realizando una vacunación a cuenta gotas.


Y en un país donde todo escasea, los postulantes al sillón presidencial no se cansan de prometer soluciones fáciles para problemas difíciles. Logrando un discurso que, generalmente, solo se limitó a falsas promesas y ataques al contrincante de al lado. ¿Se merece el Perú a estos candidatos? ¿Será que no son más que el triste resultado de nuestra sociedad fragmentada? El último debate que se trasmitió a nivel nacional tuvo de todo menos seriedad. Al televidente no le quedaba más que dar una risita nerviosa de vez en cuando al escuchar las cosas que se decían. Lo más triste de todo es que, probablemente, uno de esos cinco aspirantes a la presidencia esté el próximo 28 de julio saludando y agradeciendo a los peruanos por su apoyo. Diciéndonos muy tranquilamente que las cosas de aquí en adelante serán mejores; y que este gobierno derrotará a la corrupción; y que hemos venido a trabajar para salir de este momento de crisis; vacunas y oxígeno para todos. Y, ¡Que viva el Perú!


¿Hasta cuándo el país seguirá teniendo políticos que no estén a la altura del momento? La respuesta —como las soluciones de los candidatos al contexto de crisis— no es simple. La formación de ciudadanos con conciencia política y la participación activa dentro de la sociedad ayudará a que salgamos de este bucle de malas decisiones que nos ha llevado al lugar en donde estamos. En dos semanas elegiremos a los dos candidatos que irán a segunda vuelta. Y, si la fotografía se repite, terminará ganando el que tenga menor anti voto. Como solemos decir: el mal menor.


Pan y el circo han sido sustituidos por oxígeno y vacunas. En este último tramo y desesperados por votos, a algunos candidatos no les quedará más que recurrir a tácticas populistas. Prometiendo cosas a la ligera y que no son acordes a la realidad global y nacional. Por el bien del país, esperemos que el próximo presidente esté a la altura de las circunstancias. Sea de izquierda, centro o derecha.

Atentos a los próximos debates que se vienen en estos días.


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