La otredad es el pueblo



El pasado viernes 20 de noviembre comenzó una huelga indefinida en el distrito de Challhuahuacho, Apurímac. Los puntos principales de esta protesta son dos: que la empresa minera MMG Las Bambas realice el pago correspondiente al canon minero y que el Estado priorice el desarrollo socioeconómico de este distrito, lo cual ha postergado a pesar de estar estipulado en un Decreto Supremo. Si bien el paro comenzó en noviembre, ha tenido poca visibilidad y recién este miércoles 9 se realizó la primera mesa de diálogo con los representantes de Challhuahuacho y los ministros que llegaron a la zona, esperando que se llegue a un acuerdo favorable para el distrito.


Ante ello, resulta importante analizar el contexto geográfico bajo el cual se da esta protesta. Lo que le permite a Challhuahuacho realizar esta protesta es su cercanía con la mina Las Bambas, la cual se encuentra a 15 minutos por vía terrestre. Esto resulta favorable para las exigencias de la comunidad debido a que pueden bloquear los accesos a la mina efectivamente (recordemos que el bloqueo de vías está permitido de forma legal durante una protesta), y este parece ser el motivo por el cual recién se ha podido abrir la mesa de diálogo con los representantes del Estado.


Mientras los campesinos expresaban sus demandas sobre la pavimentación de calles, electrificación, entre otras obras, los representantes del Ejecutivo señalaban que harían lo posible para ejecutar tales proyectos, pero que debían analizarlo. Ante ello, la comunidad exigía fechas precisas y no palabras vagas. En este punto, es necesario repensar el asunto a un nivel analítico. Primero, ¿cuáles son los motivos del gobierno para asistir a dicha mesa de diálogo? Como se ha mencionado anteriormente, la posición del ejecutivo no parece responder necesariamente a los pedidos de la población, sino a que se permita el tránsito para que la mina vuelva a operar con normalidad. Además, si bien las exigencias del canon son hacia la mina, ¿qué entidad es la que regula si una minera otorga canon o no? Vuelve a tomarse en cuenta que es responsabilidad del Estado.


Aun así, no podemos decir que el gobierno solo se preocupa por las necesidades del empresariado. Pero regresan a la mente los recuerdos del Plan Reactiva, plan que destinó millones de soles a las grandes empresas (pequeñas y medianas también, pero con menor proporción) para que puedan subsistir. Y también se recuerda que, dentro de las que recibieron este apoyo, se reportaron varios despidos que no deberían haberse dado, puesto que el dinero destinado del Plan respondía también a mantener los puestos de trabajo. Poco se habló del tema, la ministra de aquel momento indicó que se harían las investigaciones y de ahí no se supo más.


Por supuesto que el Estado ha invertido en el precario sistema de salud, se ha priorizado la educación, así como su accesibilidad en el medio virtual. Pero volviendo a la mesa de diálogo, cuando los campesinos preguntan en qué fechas se darán los proyectos que se prometen y reciben como respuesta un “veremos”; mientras que en otras situaciones sí se tiene la disponibilidad de inversión, resulta evidente que el Estado es un ente lejano, y la otredad para ellos es su propio pueblo.


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