Le petit Soldat (1963) de Jean-LUC GODARD: Un análisis de la influyente cinta de la Nueva Ola

“Hay un cine antes de Godard

y después de Godard”

-Francois Truffaut






Habría pasado no mucho para que el cineasta Jean-Luc Godard vuelva a dirigir una película, prontamente después de ya haber estrenado su ópera prima y reconocidísima cinta À bout de souffle. En 1960, el explícitamente político Godard, rodará una película que será censurada en su estreno, pero que, a los tres años próximos, será liberada para todo el público francés y, también, para todos los espectadores del mundo.


Le Petit Soldat, es la segunda película de Godard, estrenada oficialmente en 1963, cinta que habla acerca del tema de la lucha de Argelia por la independencia, la vida de los agentes del estado, la tortura, tema que es de lo más hablado en la actualidad en referencia con la película, y, en conjunto con los pensamientos que Godard tenía en esa época, era una película ambigua, a pesar de querer responder a las críticas que venía recibiendo el grupo de realizadores de la revista Cahiers du Cinema, por aquellos años, en los cuales se les acusaba de tocar temas apolíticos, tal como lo comenta el crítico Drew Hunt en la revista SlantMagazine:


Los miembros de la izquierda los acusaron [ a la revista Cahiers du Cinema] de hacer películas sobre asuntos privados y, por lo tanto, apolíticos, una denigración razonable, aunque precisa. provocó la producción de Le Petit Soldat . Dispuesto a contrarrestar estas críticas, Godard, con una especie de descarada descaro, fijó su mirada en los temas políticos más controvertidos de la época: la lucha de Argelia por la independencia, la renuencia de Francia a otorgarles eso, y el uso de la tortura por ambas partes para extraer información de la oposición, todo esto a pesar del hecho de que no tenía la intención real de abordar estos temas de frente.


No obstante, a pesar de que la película cuente con citas inclinadas hacia la izquierda, como la frase “La estética será la ética del futuro”, a pesar de mostrar el libro rojo de Mao, según del crítico e investigador de cine Fernando Martín Peña, “Godard tenía aún en esa película una confusión no ética, pero sí ideológica.” Respondía políticamente, pero aún quedaba la duda, por ello mismo es que la cinta cuenta con escenas que parecieran denunciar lo que en otras escenas pareciera que compartiría políticamente.


Como el objetivo de este trabajo no es explicar el trasfondo de la película, tampoco tratar de indagar en los pensamientos del director en aquellos años y mucho menos cuestionar la inclinación política que expresaba en la cinta Godard, dejaremos de lado esta breve introducción al filme y pasaremos a responder la pregunta en cuestión: ¿Cuáles son los elementos/características que la engloban dentro de la corriente cinematográfica de la nueva ola francesa?


“Quizá sea algo normal que una sociedad fracturada dé lugar, asimismo, a un tipo de imágenes igualmente fracturadas”, dice el escritor Mark Cousins (2011) en su libro Historia del Cine.

Esta idea de la imagen fracturada es muy común en las cintas de la nueva ola francesa. Evidentemente el caso insignia será la ya mencionada À bout de soufflé, pero en Le Petit Soldat Godard no se esmera mucho en esta ruptura como lo hizo en su ópera prima. Sin embargo, hay muchas escenas en las que se sigue evidenciando la poca importancia o foco que se le otorgaba al Racord, muy respetado por los cánones del cine clásico, por lo cual negar el uso de este recurso (de ahí la frase “el corte es bellísimo por sí mismo”) sería completamente erróneo.


Sí cuenta con saltos temporales, como por ejemplo en una de las escenas iniciales en las que se nos presentan a tres personajes de la película, los cuales van en coche por París. En las partes donde aparece Verónica, el primer personaje de la famosa Anna Karina, se puede apreciar estos cortes abruptos sin importancia del racord.


Pero lo fragmentario en la imagen no es solo lo que responde a las características de la Nueva Ola. Partamos desde el punto de los escenarios en los que se mueve la cinta.


La calle es protagonista en muchos momentos, como por ejemplo en la escena inicial y en la escena final del filme. El constante uso de los espacios naturales, así como la iluminación natural de la fotografía, son una constante en la narrativa visual de las cintas de la Nueva Ola Francesa y Le Petit Soldat no es la excepción.


La fotografía que Raoul Coutard imprime en la cinta, es la misma fotografía que las películas de Godard buscan en su etapa más condecorada de los años sesenta y con relación a la nueva ola. Es fresca y, repito, natural. Se podría decir, incluso, que hay una auto referencia al método del fotógrafo, cuando en la preciosa escena de la sesión de fotos a Verónica, ella le pregunta a Bruno (Michel Subor) si el equipo que traía era simplemente una cámara, sin luces, a lo que Bruno le contesta que justamente es lo que busca, la naturalidad de la imagen, además de que la cámara tenía un foco muy sensible a la luz. Siguiendo con la línea visual de la película, otra característica muy clara de estos tipos era su veneración hacia los directores de cine negro norteamericano, como por ejemplo el respetado Howard Hawks. En las escenas nocturnas hay una clara influencia de la estética visual con la que el director norteamericano narraba sus películas y es la misma densidad visual la que Coutard impregna en la cinta.


Vayamos a un terreno más personal. Los directores de la Nueva Ola significaban todo para las cintas. De aquí que ya se empiece a hablar del cine de autor. En esta película la confusión que Godard tenía mientras filmaba la película se presenta desde el punto de vista del protagonista, quien es un sujeto confundido por no saber a qué bando apoyar. Yendo al terreno de los ejemplos, para simplificar, las escenas en las que Bruno mira a la cámara, cuando le explica a Verónica sus pesares y pensamientos en contradicción, lo que se presenta también como un monólogo frente al espectador o cuando es torturado, por ejemplo, Godard está “enfatizando la ambivalencia distraída de nuestro protagonista.” Ulich, Keith (2013). Del mismo modo, Keith Ulich continúa afirmando:


Al igual que su creador, la mente de Bruno Forestier tiende a desviarse de las preocupaciones del mundo real hacia asuntos más abstractos que aparentemente ayudan a dar sentido a una situación injusta.


Entre estas miradas de los directores de esta corriente cinematográfica, también encontramos este acercamiento más sensual, natural y erótico hacia la mujer. Una visión romántica que no responde a las distintas representaciones que el cine clásico había impuesto. Aquí, en Le Petit Soldat, Godard se acerca a Verónica, pero que a su vez nos está presentando la belleza de Anna Karina, de la cual nos dice que nos enamoremos, pero que mantengamos distancia, porque ya está enamorada de él. El escritor Mark Cousins (2011) describe esta característica (y puntualiza las otras mencionadas anteriormente) de la nueva ola de la siguiente manera:


“La mayor parte de lo que se suele llamar Nouvelle Vauge y que siguió los pasos de Godard trataba sobre Hombres que miraban rostros de mujeres(…) Al poder sacar sus cámaras más ligeras con la nueva película de mayor velocidad a grabar en las calles, podrían retratar la vida cotidiana, mujeres de su misma edad sin maquillaje y sin la cuidada iluminación de estudio. Los sujetos de sus filmes eran ellos mismos, con su imaginación erótica, su fragilidad y su alineación”.


Godard muestra a Verónica de la manera más dulce y sutil posible. Bruno le recalca que se ve más bella sin maquillaje y no debería de usarlo, puesto que su naturaleza la hace mucho más preciosa. Son comunes los planos de la sonrisa de Anna Karina, el constante rebote de su cabello con sus mejillas e incluso la ternura de su inocencia, por ejemplo, cuando Bruno se mira frente al espejo, agotado y confundido, Verónica se acerca sin diálogo alguno y le regala un tierno beso en la mejilla. No hay pues mejor ejemplo que este para lo postulado por el crítico Mark Cousins.


Finalmente, una característica preponderante y notoria en la cinta es el silencio. Y viene a ser parte de la Nueva Ola en la medida que rompe con este esquema que el cine clásico jamás se atrevería a hacer. No solo elimina el sonido ambiental, sino que muchas imágenes se disocian de los diálogos o del sonido mismo que se emana de la propia película en sí misma. Así como la iluminación es natural, el sonido tendría que venir de la propia película; no obstante, siendo Godard el director, decide eliminar esa propuesta y juega con los vacíos sonoros, como por ejemplo en la escena inicial, donde a pesar de encontrarnos en un exterior y ver a un coche moverse, no es posible escuchar absolutamente nada hasta que algún personaje en la pantalla diga alguna palabra. Escenas en las cuales no se llega a oír absolutamente nada y en muchas otras, como las escenas de golpes o los robos a los autos, por ejemplo, el sonido no es el principal protagonista, sino que ahí la imagen y el instante del hecho, de robar, romper la luna, golpearse, tienen más peso que lo que se pueda llegar a escuchar. Además, esto da paso a que la voz en off del protagonista acompañe este vacío sonoro dándole mayor libertad narrativa. Si las imágenes no tienen nada que ver con los diálogos, o son imágenes que se saltan la línea temporal, la voz en off responde a estos vacíos dándole un poco más de sentido a la cinta.


Desde las constantes referencias artísticas, el humor inteligente y peculiar de Godard, pasando por las locaciones, la fotografía y plagándonos de imágenes de quien sería una de las actrices más importantes de la nueva ola como lo es Anna Karina, no hay duda de que Le Petit Soldat no solo cumple con las características más comunes de la nueva ola, sino que se atreve a juzgar algunas, le añade otras y se muestra como una cinta referente para las siguientes producciones que venían en camino, claro está que lo más resaltante de esta y el cine francés de aquellos años será siempre lo que tenga que decir el director; mejor dicho, el autor.


Bibliografía:

Cousins, M. (2011). Historia del Cine. Edimburgo: BLUME.

Hunt, D. (2013). PELÍCULA Reseña: Le Petit Soldat. junio, 30, 2020, de Slant Magazine Sitio web: https://www.slantmagazine.com/film/le-petit-soldat/

Peña, M. & Koza, R. [Copetes Filmoteca]. (2019, noviembre 19). El soldadito (Le petit soldat – 1963) – Filmoteca, temas de cine. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=mWBs2OQAtLY&t=256s

Uhlich, K. (2013). Le Petit Soldat: movie review. junio, 30, 2020, de Time Out Sitio web: https://www.timeout.com/us/film/le-petit-soldat-movie-review



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